Alfredo Paseyro, director ejecutivo de la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), destacó la importancia de esta nueva agrupación, que integra a obtentores, multiplicadores y el comercio de semillas. Con más de 700 empresas y presencia en todas las regiones, el sector enfrenta desafíos clave, como la inversión en investigación y el marco normativo vigente. Además, Paseyro analizó el impacto de la coyuntura económica y la tecnología en la producción agrícola.
Se formó Cadena Argentina de la Semilla (CAS). "Es un espacio de trabajo, le integramos todos los que estamos haciendo la parte de producción, comercio y puesta a disposición del productor de las semillas, es decir, los obtentores, los multiplicadores y el comercio", le dijo Paseyro a Chacra Agrocontinental.
De esta manera, el espacio quedó conformado por la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), la Cámara de Semilleristas de la Bolsa de Cereales (CSBC), la Cámara Argentina de Semilleros Multiplicadores (CASEM), la Asociación Argentina de Protección de las Obtenciones Vegetales (ArPOV), la Asociación de Laboratorios Privados Agropecuarios (ALAP), la Cámara Empresaria de Distribuidores de Agroquímicos, Semillas y afines bonaerense (CEDASABA) y la Federación de Distribuidores de Insumos Agropecuarios (FEDIA).
"Tenemos más de 700 empresas dentro de este concepto de cadenas, una presencia en todas las regiones agroecológicas, 37 mil empleos directos", contó el Dir Ej de ASA y explicó que "hay una necesidad muy importante de investigación, inversión y trabajo con arraigo".
Con respecto a la ley de semillas, el director de la entidad explicó que tienen un marco normativo vigente. "Las prioridades están claras, para el gobierno pasan por otro lado en esta semana, se está tratando el acuerdo con el Fondo Monetario, en paralelo la Comisión de Agricultura está tratando todo lo que son los derechos de exportación y ver si hay posibilidad de hacer una reducción gradual de choque y tenerlo por ley", explicó Paseyro y agregó que "eso le tiene que devolver al productor la rentabilidad que es lo que necesitamos las empresas".
En ese sentido, agregó que "si el productor no tiene esa rentabilidad, el uso de la tecnología es bajo" y resaltó que "hay un concepto de trabajar con acuerdos entre privados de manera que las compañías pueden traer tecnologías, eso es a través del contrato de licencia, dentro de un marco normativo y de un INASE que viene trabajando en lo que es su rol".
Asimismo, el director ejecutivo de la entidad habló acerca de la campaña gruesa y contó como se están preparando para la fina. "El maíz fue el más afectado, la chicharrita, la caída en área, afectó mucho a lo que es la industria y el trabajo", sostuvo Paseyro.
A su vez, señaló que para el trigo tienen buenas expectativas. "Se habla de algún crecimiento de área y la novedad está en aquellos cultivos que no son los extensivos de la zona núcleo pampeana, como el algodón, arroz, legumbres, maní, garbanzo, que empiezan a tener, producto de la estabilidad económica y de inserción en los mercados, un crecimiento", explicó Paseyro y contó que la demanda que no está satisfecha, no hay hoy una cantidad de semilleros que puedan abastecer. De esta manera, destacó que están trabajando para tenerla. "El plan es que en dos o tres años cómo hacemos para poder dar en cantidad de semilla que van a demandar esos cultivos regionales", señaló Paseyro.
Por último, haciendo referencia a nuevas variedades que se vayan liberando, el ejecutivo de la entidad opinó que "se va dando naturalmente, pero no tal vez en la velocidad y con últimas tecnologías de las que disponen nuestros competidores" y agregó que "principalmente Estados Unidos, Brasil, Canadá, y países de Europa".
Finalmente, Paseyro explicó que "tenemos un recambio genético, pero no de acuerdo al potencial que tenemos, y eso es por las condiciones" y agregó que "estamos apostando a que todo lo que está pasando sea exitoso, se consolide en el largo plazo, no que sean planes que duren dos años y después por cuestiones económicas volvemos para atrás".