El clima castiga a la producción de tabaco
La campaña tabacalera esta signada, desde el punto de vista agronómico, por los efectos del clima sobre el cultivo
El cultivo de tabaco en Salta atraviesa una campaña con complicaciones agronómicas. Las primeras etapas del ciclo productivo debieron soportar heladas poco habituales para la época, las que fueron seguidas por una sequía en la que las plantas sufrieron un estrés hídrico muy fuerte. A renglón seguido, fuertes temperaturas y excesos de agua llevaron al cultivo a soportar condiciones climáticas opuestas.
“Sabemos que el tabaco es muy sensible, tanto a las altas temperaturas, la sequía y los excesos de agua. La semana de la pasada Navidad tuvimos lluvias intensas, de muchos milímetros. El tabaco puede soportar lluvias de hasta 50 mm, después es complicado. Las lluvias fueron de 80 o 90 mm, alcanzando los 180 mm en Coronel Moldes, esto es muy complicado para el tabaco”, comentó Darío Piumatti, jefe del Departamento Técnico de la Cooperativa de Productores Tabacaleros de Salta (Coprotab). El técnico recomendó trabajar con una pendiente del 1% en los plantíos, que no es erosionable, y estar atento a los desagües para que el agua no se estanque.
Antes de las pasadas fiestas de fin de año el tabaco recibió buenas lluvias que hicieron que se desarrolle el sistema radicular, pero luego hubo excesos y, al acumularse agua en el perfil, las plantaciones comienzan a decaer en el sistema radicular y surgen inconvenientes debido a la asfixia radicular.
Piumatti recomendó que ante las altas temperaturas que se están produciendo -que calientan y resecan el suelo- es conveniente realizar los riegos en horas de la noche, ya que los mismos tienen un efecto “como si estuviéramos echando agua hervida al suelo”.
Respecto del amarillamiento -que la campaña anterior afectó solo a un 2% de la producción tabacalera de Salta- el técnico de la Coprotab informó que la enfermedad se observa este año en la zona de General Güemes, El Jardín, El Espinal y en algunas regiones del Valle de Lerma.
“Todo el departamento técnico de la Cooperativa está abocado a hacer un relevamiento y a asistir a los productores en cuanto a las acciones técnicas a encarar para mejorar las porciones de los lotes que están afectados”, dijo. Además destacó que todavía no tienen un número de hectáreas afectadas y que se está muy atento a que la problemática sea realmente de amarillamiento y no de “emponche”.
Exigencias en la clasificación
La demanda de calidad de los mercados de tabaco aumentan día a día. Por ello, desde la Coprotab, hace ya varios años, que crecen las exigencias sobre la calidad de la mercadería que se acopia. “Año tras año, vemos como el productor mejora en cuanto a la clasificación, la presentación de los fardos. El mercado es muy exigente y todas esas cosas queremos que el productor las haga en el campo, ya que a nosotros se nos complica por el volumen de kilos que manejamos”, comentó Piumatti.
El jefe del departamento técnico de la Coprotab recomendó a los productores poner énfasis en el cuidado respecto de materias extrañas (sobre todo el plástico y las plumas), el tamaño y peso de los fardos y la humedad de los mismos, ítem que destacó como “muy importante”.
La Coprotab tiene alrededor de diez técnicos que recorren permanentemente las zonas de producción tabacalera tomando contacto con los productores que necesiten apoyo técnico. Además, desde hace dos años cuenta con un laboratorio para detectar cualquier tipo de problema en el cultivo, desde la etapa de almácigo hasta la de cosecha. “Estamos a disposición del productor, para acompañarlos y darles solución a sus problemas”, dijo Piumatti.